Blog

Corporal, Facial, Rutinas

¿Existe la cosmética «sin químicos»?

Imagen relacionada

Que levante la mano quien ha leído en alguna parte «crema LIBRE de QUIMICOS»!! Ahora vivimos sobrecargos de claims donde muchos productos se comercializan como SIN parabenos, SIN sulfatos, SIN «quimicos»…. ¿Y tú crees que eso así? ¿Hay algo que esté libre de químicos? ¿Qué es un químico? Es algo malo que nos va a intoxicar y matarnos?

Tranquilidad…. Para empezar NADA puede ser «libre de químicos», a menos que sea un VACÍO, no exista.   Todo que esté formado de átomos es un QUIMICO, ya sea un elemento sólido, líquido o gaseoso. Hasta una flor pura e intacta en medio del Amazonas está formada por miles de productos químicos!!!

¿Entonces que quieren decir con productos sin ingredientes químicos?

Todo es una estrategia de ventas!! Lo que las empresas generalmente intentar publicitar es que el producto no contiene productos químicos SINTÉTICOS, pero eso también aumenta la confusión ya que NO EXISTE, por ley, una línea exacta entre lo sintético y lo natural, ni en la práctica, por supuesto!!

Entonces….

Imagen relacionada

NATURAL VS. QUÍMICO – ¿CUÁL ES MEJOR?

Natural = seguro, saludable, normal y tal como se supone que deben ser las cosas

Químico = antinatural, causante de cáncer, venenoso, peligroso, no probado y no seguro

Esta lógica realmente apela a nivel visceral, ¿no es así? Pero en realidad, es falso y engañoso. Este es el por qué:

La palabra «químico» podría hacerte pensar en científicos en batas de laboratorio blancas que hacen potentes mezclas en tubos de ensayo. Pero eso no es del todo correcto. Sí, esas cosas son químicos … pero también lo son la mayoría de las otras cosas. ¡Casi todo está hecho de químicos! Eso incluye el agua que bebes, el oxígeno que respiras, todo lo que comes, los suplementos que tomas, el gato que abrazas y, sí, TÚ. Los seres humanos están hechos de millones de productos químicos. El agua más pura recolectada de un glaciar del Himalaya es 100% químicos (específicamente, dihidrógeno monóxido).

En la naturaleza existe una mezcla de químicos, pero los químicos sintéticos tienden a ser más puros. Puede que te sientas mejor al ver “blueberry” en una etiqueta en lugar de “3-metil butiraldehído”, pero la verdad es que una muestra de este último solo contendría uno de los muchos productos químicos que se encuentran en un blueberry. Solo da más miedo porque no está oculto en una bonita palabra familiar como «blueberry». Sí, ¡gran parte de todo el sentimiento anti-químico es simplemente una aplicación errónea de «peligro extraño»!

¿Es más natural el jabón o la vaselina? El jabón se fabrica al descomponer una grasa o un aceite que generalmente ocurre de forma natural; en otras palabras, los productos químicos reales en él se modifican artificialmente. La vaselina se fabrica a partir de petróleo crudo, se extrae del suelo y se separa en sus partes: los productos químicos reales no se cambian. ¡Pero encontrará la palabra “natural” unida al jabón, pero nunca a la vaselina!

Resultado de imagen de crema natural x quimico

¿LO NATURAL ES MÁS SEGURO?

No siempre … algunas de las sustancias más tóxicas conocidas provienen de fuentes naturales: La ricina (de las semillas de ricino), el tétanos (de las bacterias) y el veneno del pez globo también son increíblemente mortales.

Un problema con el uso de productos naturales es que generalmente los extractos naturales son una mezcla de muchos compuestos diferentes.

Pero los tratamientos naturales pueden contener muchos compuestos diferentes, y dependiendo de dónde y cuándo se cultive la flor, con qué se fertiliza, cómo se almacena y cómo se procesa, el contenido de ese productos puede variar significativamente. Así que realmente no sabes cuánto de cada ingrediente activo estás tomando. Esto no es un problema con productos químicos manufacturados.

¿Qué pasa con las plantas entonces? Son más comunes en el cuidado de la piel. ¿Seguramente son un poco más agradables?

De nuevo, no! Las plantas están atrapadas donde están, no pueden huir de los animales hambrientos. Es por eso que muchas plantas en realidad han desarrollado toxinas sofisticadas para protegerse de cualquier intruso no invitado. Las sustancias químicas en plantas como el monjes, la cicuta, la belladona, la colmilla gigante y la hiedra venenosa te darán reacciones de ampollas desagradables en contacto con la piel.

Entonces, ¿cómo podemos averiguar qué es seguro y qué es tóxico?

Desafortunadamente, no hay un atajo general que podamos usar, tenemos que evaluar cada producto químico por sus propios méritos. Tanto los químicos naturales como los sintéticos pueden ser seguros; Tanto los químicos naturales como los sintéticos pueden ser peligrosos.

La naturaleza es bastante impresionante. La forma en que funcionan los ecosistemas es bastante genial: tenemos más de 1000 especies bacterianas en nuestro intestino que nos ayudan a digerir los alimentos y producen nutrientes esenciales como las vitaminas B y K.

Pero no funciona de esa manera cuando se trata de tratar enfermedades y condiciones humanas. A la madre naturaleza no le importa si vivimos vidas saludables y tenemos una piel bonita. A diferencia de cómo nosotros y nuestra flora intestinal evolucionamos para desarrollar una relación ganar-ganar, no hay razón para que una planta al azar evolucione para beneficiar la piel humana. Literalmente, de los trillones de sustancias químicas que existen en la naturaleza, solo unos pocos han resultado útiles en medicina.

Los extractos naturales también tienen otra desventaja: hay mucha variación. Las diferentes variedades de manzanas, por ejemplo, tienen un sabor diferente, incluso dos manzanas de la misma variedad pueden tener un sabor diferente. Esto se debe a que contienen diferentes productos químicos, lo que significa que no habrá dos «extractos de manzana» que sean idénticos y que puedan contener impurezas impredecibles. Los químicos sintéticos, por otro lado, son más fáciles de controlar, lo que significa efectos más confiables en su piel.

¿»ES LO QUE LA NATURALEZA DESEA»?

Esto siempre es un reclamo extraño, porque si lo piensas, la Naturaleza realmente no quiere que vivamos por mucho tiempo, ¡y mucho menos que utilicemos cosméticos o productos para el cuidado de la piel! Vivir después de los 30 años es una tendencia relativamente moderna, que solo comenzó realmente en el siglo 20, gracias al desarrollo del CONOCIMIENTO sobre higiene, vacunación y antibióticos.

¡Esto no quiere decir que todos los productos «naturales» sean estafas! A menudo hay algunos beneficios reales de usar productos «naturales», como una menor probabilidad de ciertos contaminantes dañinos. Pero estos beneficios generalmente están enterrados en un confuso lío de palabras de moda de marketing.

Aunque ir «completamente natural» puede ser tentador a nivel visceral, ¡la realidad es mucho más complicada que eso! Las cosas naturales y sintéticas tienen sus ventajas y desventajas, y no hay reglas generales para las cuales los químicos sean seguros. Use lo que sea mejor para su piel, independientemente de si es natural o no.

Resultado de imagen de cosmetica natural

Y tú que piensas? Me encantaría saber tu opinión al respecto.

Un fuerte abrazooo.

Cris

Beautycoach, Tratamientos

¿Te ves como realmente eres o como los demás quieren que seas?

ilustración mujer en rosa representando cómo nos ven
Imagen y texto: https://lamenteesmaravillosa.com/nos-ven-me-veo/

Esto puede parecer una pregunta carente de importancia, pero la realidad es que es muy idónea para reflexionar sobre este tema.

Una vez nos ponemos a pensar en esto, nos damos cuenta de que quizás las demás personas no nos vean de la misma forma que nos vemos nosotros. Por ejemplo, cómo te comportas o qué demuestras con ellas hará que se formen una imagen de ti que quizás no compartas.

“Los espejos son como la conciencia. Uno se ve allí como es, y como no es, pues quien se ve en lo profundo del espejo trata de disimular sus fealdades y arreglarlas para parecer a gusto”

-Miguel Ángel Asturias-

Todo esto puede influir de manera positiva o de manera negativa. Imagina, por ejemplo, cuando te ves con unos kilos de más y los demás te dicen que estás bien. Es un ejemplo sencillo de que tu perspectiva no es la misma que la del resto y esto influye en muchas cosas.

Muchos de nosotros estamos llenos de complejos que nos impiden disfrutar de nosotros mismos. Todo esto viene por el hecho de dar una imagen que nos guste de cara al resto de las personas.

Estamos continuamente pensando en qué imagen dar a los demás, cómo nos van a ver… Lo que no sabemos es que muchas veces las personas no nos ven como nosotros pensamos o queremos que nos vean.

¿Sabes qué sería muy positivo? Empezar a interactuar con las personas que están a nuestro alrededor y preguntarles directamente cómo nos ven a nosotros mismos. Esto nos puede ayudar a comprender cómo nuestro punto de vista no es único, ni siquiera intentando vernos desde fuera lo logramos.

Si lo has hecho, descubrirás cosas que seguro ni te planteabas sobre ti. Todo lo que te digan te ayudará a formarte una imagen real que es lo que proyectas hacia el resto de personas. ¿Qué será lo que descubras sobre ti?

“No hay nada peor que la imagen nítida de un concepto difuso”

-Ansel Adams-

A veces, nos dejamos influir demasiado por lo que creemos se espera de nosotros. ¿Cómo quieren los demás que seamos? Esto puede formar una imagen de nosotros externa con la que no nos sentimos identificados.

En ocasiones si estamos con personas manipuladoras o agresivas que nos someten, podemos acabar dando una imagen que en nada se corresponde a cómo somos en realidad. ¿Por qué nuestro orgullo queda relegado? Estás siendo como los demás quieren que seas. No lo permitas.

Cómo te ves a ti mismo

La forma en la que te ves a ti mismo influirá en cómo te vean los demás. Si tienes complejos ellos se manifestarán y la gente los notará y los sabrá.

Cualquier cosa, querer ser quien no eres, tratar de agradar a todo el mundo, ser tú mismo y no dejar que nada te influya, tener personalidad, ¡todo se nota! ¿Qué debes tener en cuenta cuando reflexiones sobre cómo te ves a ti mismo? Dos factores muy importantes:

  • Aquello que piensas de ti mismo se convierte en realidad, quieras o no, todo lo que pase por tu mente se manifestará de alguna forma, por lo tanto piensa con positividad y deja lo negativo en un lugar apartado. Pensar en positivo de ti mismo será muy beneficioso para ti.
  • La belleza se crea en tu interior, todo lo bueno, todo lo positivo, tiene que salir de ti, no de nadie más. ¿Por qué esconder cómo somos? Manifiesta tu verdadero yo, pues a veces queremos ser quienes no somos. Acéptate, acepta esa belleza y manifiéstala.

También, una de las cosas importantes que debes tener en cuenta es en cómo tratas a los demás. Todo, absolutamente todo va a hablar sobre ti, va a dar información sobre tu persona.

Tratar bien a los demás, ser respetuoso, hará que los demás te vean con ojos positivos. Es normal que un día tengamos un día malo, ¡somos humanos! Pero tal y como tratemos a los demás, así nos verán.

“No vemos las cosas como son, sino como somos”

-Jiddu Krishnamurti-

Tu perspectiva no es la única, y las cosas que vemos no las vemos como son, sino como somos. Si somos negativos veremos todo negativo, y así nos verás los demás, como personas negativas.

¡Haz la prueba de preguntar cómo te ven los demás! Puedes compartir con nosotros lo que has descubierto. Este pequeño ejercicio que no cuesta nada te ayudará a abrir los ojos y verte desde otras perspectivas diferentes que no sean la tuya. ¿Qué has aprendido sobre ti ahora? Date cuenta que tu punto de vista no es la única real y verdadero.

Fuente del texto: La mente es maravillosa.

Raquel Lemos Rodríguez es redactora, correctora y ha sido editora responsable del equipo de traducción de la Editorial Voz y Alma. En la actualidad, colabora con diferentes empresas como redactora y con algunas editoriales como correctora. Además, realiza trabajos esporádicos relacionados con la gestión de redes sociales. Es profesora de letras en Avanza Formación. Está estudiando el Grado en Psicología en la UNED.

Facial, Rutinas, Tratamientos

Siento mi piel deshidratada, ¿Qué tengo que hacer?

Hola a todos. ¿Cómo estáis? Seguro que muy bien.

En esta entrada vamos a hablar de las pieles deshidratadas. Ya sabemos que por definición (y lógica, jajajaja…), una piel está deshidratada cuando le falta agua. Te recuerdo que hasta las pieles más grasas pueden estar deshidratadas!!!! Así que, ojito!! No te vayas a confundir. Venga, sigamos….

La sequedad que presenta esa piel puede ser debida por varios factores: el clima y cambios de estación, estar expuestos a la calefacción o aire condicionado, el exceso de limpieza, peelings (exfoliantes abrasivos o químicos), por el uso de jabones o tensioactivos demasiados agresivos (los sulfatos, por ejemplo), por la toma de determinados medicamentes, etc…. Todos estos factores pueden hacer que perdamos agua y tengamos esa sensación de piel de lagarto. Y ahora qué? Cómo podemos dejar nuestra piel en un buen estado hídrico?

Mara Makeup: Mis productos de Limpieza Facial

Estos son algunos consejos que puedes seguir para tratar la deshidratación cada día.

  • Empieza a beber más agua e intenta dormir bien (8h). Aunque es de lógica mucha gente no tiene el hábito de beber agua. La hidratación debe empezar desde dentro, y es probable que no estés bebiendo el agua suficiente. Bebe entre un litro y medio y dos litros de agua cada día para mantener una hidratación correcta en tu cuerpo que se vea reflejada también en tu piel. Mientras tu piel se recupera de la deshidratación, intenta evitar el estrés, ambientes y estancias sobrecalentadas donde tu cuerpo evapore el agua con más facilidad.
  • Practica la Doble Limpieza. Cuando te levantes, por la mañana, no es tan necesario usar un limpiador muy potente ni mucho menos la doble limpieza (si tienes tu ritual de cuidados y quieres hacerlo, genial). Sin embargo, con un limpiador muy suave, con un ph que respeta tu manto hidrolipidico, con una textura que sea adecuada a tus gustos y al estado de tu piel, se retira las impurezas excretadas por la noche y listo! Piel #limpina y fresquina, como dice la Cristina Mitre. Por la noche, sí o sí te recomiendo dedicar un tiempo más larguito para disfrutar del ritual facial. En ese momento la doble limpieza es perfecta!! Primero empezamos con un balsamo en aceite, agua micelar con aceite o un aceite desmaquillante. Tambien puedes usar oleo gel o cremas/leches desmaquillantes. Lo que más te guste. Según lo que hayas usado se retira el producto con una toalla o muselina. A continuación utilizamos un limpiador con tensioactivos suaves que ayuden a arrastrar la parte hidrófila que haya quedado sobre la piel. Puedes usar una leche, espuma o mousse limpiadora, geles o jabones grasos en barra. ¡Ojo con el Ph!
  • No te recomiendo las toallitas desmaquillantes por cuestiones medio ambientales (generan demasiados residuos y no son biodegradables), y además, pueden causar irritaciones por las frotacciones en la piel. Tampoco limpian muy a fondo. Si sólo la quieres para retirar esa primera capa de maquillaje, por ejemplo, los balsamos o aceites desmaquillantes funcionan muuuuy bien. Puedes incluso tener discos desmaquillantes de tela lavables y reutilizables (incluso para la zona de los ojos!)
  • Evitar usar demasiado agua en tu rutina de cuidados. Pensamos que el agua hidrata la piel, sin embargo, es al revés, deshidrata la piel. Sobre todo si además usamos agua caliente: facilita la evaporación del agua de nuestra piel y te produce esa sensación de sequedad. Debemos pensar que el agua normalmente contiene un alto contenido en óxidos, como son el de calcio y magnesio, que hacen que su pH ronde un pH= 7-8.5 en función de dónde estemos. Por eso, lavar el rostro con agua puede resultar demasiado agresivo de manera diaria si tenemos tendencia a la deshidratación.
  • Productos con PH adaptado. Además de los cosméticos para cuidar e hidratar la piel, ten en cuenta los productos que utilizas para tu higiene a diario. Los jabones que utilices en tu rostro, cuerpo y cabello, deben tener un pH adaptado y no contener agentes que puedan ser agresivos con tu piel. Lo mejor es emplear limpiadores suaves o oleo-geles durante la limpieza, ya sea diurna o nocturna. En cuanto a ingredientes activos que evitan la perdida de agua lo mejor es que exista una sinergia entre ingredientes oclusivos, emolientes y humectantes. Algunos de mis favoritos son: la manteca de Karité, la glicerina o el ácido hialurónico.
  • Evita perfumes en las formulaciones. Aparte de ser de los ingredientes que más alergias producen, debido a su naturaleza alcohólica son potencialmente irritantes y por tanto, nada agradables. Es cierto, que depende mucho del tipo de piel y la fórmula que tengamos delante, pero no es un ingrediente necesario en tu formulación. Fórmulas hipoalergénicas o testadas dermatológicamente (aunque no sean reclamos estandarizados por la EU), suelen ser más suaves.
  • Utiliza productos para la piel poco agresivos. En estos momentos en el que nuestra piel está en un estado tan delicado de tirantez y deshidratación, debemos prestar especial atención a los productos que le aplicamos (intenta evitar os productos astringentes o con alto contenido en alcohol denat.
    • Al igual que con los perfumes, cremas, tónicos o jabones con alto contenido en alcohol estos resecan la piel.
    • En las formulaciones el alcohol (alcohol denat.) no es malo, ya que sirve de vehículo para otros ingredientes de la fórmula y actúa como antiséptico, sin embargo, su uso diario y prolongado hace que nuestra piel se irrite.
    • ¿Cómo saber si lleva demasiado alcohol? Complicado. El olfato suele ayudar pero sobre todo el tipo de producto cosmético. Los tónicos con ingredientes principales como el alcohol pueden ser demasiado irritantes si no incluyen activos como el bisabolol o pantenol para contrarrestar este efecto.

     

  • Pásate a los productos orgánicos y/o con buenas formulaciones, que no sean muy agresivos para asegurarte de que no estás irritando aún más tu piel. Utiliza leches, aceites y otros cosméticos que no contengan detergentes y sean altamente hidratantes.
  • Protege tu piel de los agentes externos. Cuando hablamos de los factores externos que pueden contribuir a la deshidratación de tu piel, nos referimos, por ejemplo, al exceso de frío, calefacciones muy fuertes o a una exposición prolongada a los rayos del sol y/o agua caliente. Cuando tu piel esté deshidratada, protégete siempre de estos agentes externos e hidrátate siempre después de exponerte a ellos. Para ello los cosméticos sellantes y protectores solares cumplen esta función.
  • Hidratación al menos dos veces al día. Encontrar una buena crema hidratante es fundamental ya que tendrás que aplicarla al menos dos veces al día para revolver cuanto antes la hidratación a tu piel. Aplica crema hidratante por la mañana y antes de dormir, y siempre después de cada ducha.
  • Con estos consejos conseguirás reparar la barrera cutánea y reducir la sensación incómoda de tirantez, picor y sequedad que está provocando la deshidratación de tu piel. Comienza a tratarla cuanto antes para devolverle la luminosidad y mantener tu piel mucho más sana y bonita.

Si reconoces estos síntomas en tu piel, comienza cuanto antes un tratamiento para la piel deshidratada.

Si tienes dudas sobre cuál es el producto adecuado para tu tipo de piel, escríbeme. Hay muchas marcas cosméticas efectivas que te podré sugerir…

Estaré encantada de ayudarte!! Un beijinho.

Cris

Uncategorized

El ser humano no envejece, se oxida!! (parte 2)

Hola!! Muchas gracias por volver a acompañarme en el blog. ¿Te ha parecido interesante lo que hablamos en la primera parte? Seguimos ampliando el tema? Vamos allá!!

PUBLICIDAD PUBLICIDAD Los glúteos son una parte muy importante del cuerpo, y cada vez se les da más importancia, afortunadamente ya no se llevan los cuerpos esqueléticos, ahora son las curvas las que mandan y las que se hacen con el mundo, mujeres voluptuosas con cuerpos reales que pisan fuerte allá por donde van, y ...

Es importante saber que cuando se da el desequilibrio entre agentes oxidantes (radicales libres) y antioxidantes en el cuerpo, el estrés oxidativo producirá estragos en el organismo que se traducen en enfermedades degenerativas, tales como los indican los Institutos Nacionales de Salud:

1. Enfermedades cardiovasculares. Estas son la principal causa de muerte. Los radicales libres provocan que el colesterol se adhiera a las paredes de las arterias generando aterosclerosis coronaria o isquemia. Los antioxidantes como betacaroteno o vitamina E juegan un papel vital en la prevención de este tipo de padecimientos.

2. Cáncer. Cuando los radicales libres dañan permanente el DNA de las células, el código genético se altera. Al aparecer ciertas lesiones celulares, el cuerpo no es capaz de repararlas, provocando así el desarrollo de tumores y cáncer. Los Institutos Nacionales de Salud explican que la mezcla de los tres antioxidantes: betacarotenovitamina C y E, muestra mayor capacidad para reducir el riesgo de desarrollar cáncer.

3. Envejecimiento.  Como ya habíamos mencionado anteriormente el estrés oxidativo causa la aparición de arrugas debido a la degradación de proteínas que protegen la piel, degeneran el colágenoelastina y los lípidos. Al disminuir o neutralizar los efectos nocivos de los radicales libres mediante el consumo óptimo de antioxidante, la piel puede conservarse con más elasticidad humectada.

Y dónde encontramos los maravillosos antioxidantes? Cómo ayudar a nuestro cuerpo en esta tarea?

  • Lo puedes encontrar en los alimentos que contengan antocianinas como las berenjenas y uvas. En este enlace podrás aprender aún más sobre ellas: El valor terapeutico de las antocianinas
  • El betacaroteno se encuentra en calabazas, mango, zanahorias, espinacas y perejil. Las catequinas flavonoides están en el vino tinto y té verde, cítricos, manzana y cebollas.
  • El cobre en mariscos, carne magra, leche y frutos secos.
  • El licopeno en tomates, vitamina C en naranjas, kiwi, brócoli, espinacas, pimiento y fresas.
  • La vitamina E en aceite de germen de trigo, aguacates, nueces, semillas y granos enteros.
  • Por último está la astaxantina, carotenoide muy potente y considerado el Rey de los antioxidantes!! Según los estudios sus efectos son superiores a la vitamina C (65 veces más),  54 veces más potente que el betacaroteno y 14 veces más potente que la vitamina E. Si quieres más información mira este enlace: Propiedades y beneficios de la astaxantina

Y cómo la oxidación afecta a nuestra piel?

Aumentando el proceso de envejecimiento favoreciendo la aparición de arrugas, destruyendo los lípidos que componen la barrera hidrolipídica contribuyendo al acartonamiento de la piel, el rostro se desdibuja perdiendo su contorno, aparece la flacidez y las temibles manchas.

Todo ese proceso va ocurriendo de manera lenta, no vemos el resultado de un día al otro. Además, hay algunos factores que aceleran la creación de los «radicales libres» y por eso podemos encontrar personas muy jóvenes con pieles en un estado que no corresponde con su edad cronológica.

¿Qué podemos hacer?

Hay muchos estudios que afirman que podemos ayudar a nuestro cuerpo en el combate al proceso de oxidación contrarrestando sus efectos e incluso utilizando cosméticos que por via tópica pueden eliminar los radicales libres!! Que maravillosa noticia, verdad? ¿Quién ha dicho que los cosméticos no funcionan? Lo único es saber cual debemos utilizar…

Podemos ayudar a nuestro cuerpo si:

  • Gestionamos el estrés (creando rutinas de cuidados, relax y bienestar);
  • Intentamos vivir en calma y tranquilidad (el mindfulness es una gran herramienta);
  • Respiramos de forma consciente (¿has observado como lo haces?);
  • Dormimos lo suficiente y con un sueño reparador;
  • Levantamos sin agobios o prisas (para ello tener una planificación previa de nuestras tareas es fundamental. ¿Tienes ya una agenda?);
  • Cuidamos nuestra alimentación y evitando los ultraprocesados; 
  • Ingerimos bebidas saludables y evitamos el alcohol;
  • No fumamos;
  • Movemos nuestro cuerpo y estamos activos (caminar, hacer deporte, bailar…);
  • Evitamos las cabinas de UVA y la exposición solar prolongada y sin protección;
  • Utilizando cosméticos adecuados a las necesidades de nuestra piel y donde vivimos;

 

En el próximo post hablaremos del beneficio de la vitamina C y los cosméticos antioxidantes en la piel. ¿Te parece interesante?

Si te ha gustado la publicación de hoy, tienes dudas o cualquier otro comentario que quieras compartir conmigo, por favor, escríbeme!!

Estaré encantada de leerte. Un fuerte abrazo.

Cris

Uncategorized

El ser humano no envejece, se oxida!! (parte 1)

Las 7 bebidas más antioxidantes para frenar el envejecimiento

En este post vamos a hablar del daño oxidativo en la piel y lógicamente en nuestra salud. Para eso vamos a empezar del principio.

Cuando estamos todavía en la tripita de nuestras mamis no respiramos tal cual. A través de la placenta, que filtra el oxígeno y los nutrientes de la sangre de la mamá, el bebe va llenando los bronquios y pulmones de líquido amniótico. La entrada y salida de líquido va ejercitando sus pulmones para que estén en pleno funcionamiento una vez que haya nacido.  Interesante, ¿verdad? Para mí, muchísimo!!!! La naturaleza, el cuerpo humano, son temas fascinantes!!!!

Bueno, seguimos…. Para llegar a este mundo el bebé debe atravesar el canal del parto: la estrechez del mismo comprime su tórax y le ayuda a eliminar el líquido de sus pulmones. Una vez fuera del vientre materno, el aire entra por primera vez de forma pasiva en sus pulmones y le provoca un estímulo que genera su llanto.  Este llanto que coincide con su primera inspiración es muy beneficioso para él porque le ejercita los pulmones.

De una forma tremendamente mágica, en el cuerpecito del bebe ocurren modificaciones que le ayudan a realizar el cambio de respiración: se cierran ciertas comunicaciones del corazón y la sangre, que no llegaba a los pulmones, comienza a oxigenarse en ellos. Se establece así la respiración adulta y se abandona la fetal. Y a partir de ese momento ya empieza todo…. pero qué todo, Cris? El envejecimiento? Yaaa….? ¡Qué pronto, no?Jajajaja….

Nooo…. todavía no estamos envejeciendo porque precisamos crecer un poco más primero!! Jajajaja…  Según nuestra carga genética, nuestros hábitos de vida, lo que comemos a diario… de cómo nos cuidamos (por dentro y por fuera), envejecemos de una forma u otra. Sigamos leyendo….

Según la investigadora del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Santiago de Compostela, María Montero: «cuando el oxígeno pasa por las células se generan reacciones químicas que producen el llamado estrés oxidativo. Se trata de un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad del propio cuerpo para protegerse y neutralizar el daño celular».

Entonces, cuando ya somos más grandes y se nos ha pasado el tiempo, a partir de qué edad envejecemos entonces? A los 30, 40, 50…?

En palabras del catedrático de Fisiología Humana, Francisco Mora, a los 30 años es cuando se empieza a deteriorar el programa genético.

Jaime Miquel, ex director del Laboratorio de Envejecimiento de la NASA, dice que a esta edad comienza el cambio de la fisionomía: aumenta el peso, baja el metabolismo y los niveles de ciertas hormonas, aparecen cambios en los patrones de sueño, se pierde memoria. Todo parece muy triste, verdad? Tranquilidad…. esto no es un proceso irremediable. Una dieta rica en frutas y verduras, el ejercicio físico moderado y la actividad mental ayudan a retrasar el envejecimiento y activan los factores neurotróficos capaces de rejuvenecer el cerebro. Qué bien, verdad? Aunque también hay un envejecimiento acelerado (o fotoenvejecimiento)? Lo sabías?

El fotoenvejecimiento es un envejecimiento interno determinado fundamentalmente por las alteraciones de la piel ligadas a la exposición solar crónica. Puede ser estimulado por factores ambientales como: el tabaquismo, malos hábitos, sedentarismo, dieta poco equilibrada, estres, depresión, la contaminación, el consumo de alcohol, drogas, entre otros.

Actualmente sabemos que la causa principal del envejecimiento humano en general se debe a los radicales libres. ya que casi todo lo que hacemos, naturalmente, produce radicales libres. Como habíamos comentado al principio del post, por el mero hecho de respirar y/o realizar reacciones bioquímicas o metabólicas, generamos radicales libres. Es decir: “el simple hecho de vivir envejece”. Pero, además, está demostrado que la radiación ultravioleta también nos genera radicales libres (y el uso de protectores solares químicos también contribuye a la formación de los radicales!!! Uauuuu! Qué interesante, verdad? Explicaremos ese tema en otro post, no te preocupes!!

Las contínuas y prolongadas exposiciones solares aceleran el envejecimiento de la piel dando como consecuencia modificaciones de piel a las originadas por el envejecimiento cronológico. Hay que tener en cuenta, además, que nuestra piel tiene “memoria” del sol y registra todas las agresiones que recibe a lo largo de la vida.

Está comprobado, que una persona que no ha tenido una protección adecuada en su niñez, especialmente en sus siete primeros años de vida, y ha sufrido quemaduras frecuentes, tendrá muchas más posibilidades de desarrollar lesiones cutáneas. El 90% de los cambios cutáneos en los ancianos son debidos al fotoenvejecimiento. Atención!! Cuidadín con las exposiciones al solares sin protección, chicos!!!

Los cambios en la piel debido a un exceso de exposición solar se van a dar en la vejez, aunque comienzan a notarse a partir de los 30 años. Sí, lo que has leído… 30 años o incluso menos!!!! Pero no te deprimas!!!!!

El cuerpo humano, que es una máquina perfecta, tiene mecanismos que neutralizan a los propios radicales libres. Sin estos mecanismos de neutralización resultaría imposible la vida de los seres aerobios. Y lo más importante es que podemos ayudar a nuestro cuerpo a no oxidarse tan rápidamente!!!!

¿Quieres saber cómo? Seguimos en próximo post…. ¿Me acompañas?

Un beijinho….

Cris

 

Beautycoach, Rutinas, Tratamientos

Por qué soy BEAUTY COACH? Cómo te puedo ayudar…

Resultado de imaxes para mano ayudando a otra

Sé que lo que te voy a decir parece una obviedad, pero como creo que es algo muy importante aún así te lo digo: sólo tenemos una vida y con fecha de caducidad.  Nuestra vida, nuestra mente y nuestra esencia lógicamente están alojadas en nuestro cuerpo y por eso hay que saber cuidarlo, cada día, cada hora y cada minuto… El tiempo que se pierde en las tareas que desempeñamos a diario ya no regresa. Lo que se fue, se perdió. Para siempre.

Creo que hay que disfrutar del momento, del presente, del ahora, de forma consciente y con alegría. Contentos de lo que somos, de lo que tenemos, de lo que hemos conquistado.

Veo por todas partes la importancia de pararnos, de conectarnos con uno mismo, de la práctica del yoga, del mindfulness, de la meditación, de movernos y hacer deporte, de alimentarnos bien…. pero y cuando se habla de belleza? Que pasa? Que significa eso? Que grado de importancia damos a ello? Que es la belleza? Sabemos cuidarnos? Creemos que es algo superfluo? Innecesario? Para ello estoy aquí.

Cuando hacemos ejercicio, yoga, meditación o simplemente comiendo más sano por supuesto que estamos cuidando desde dentro la mente y el cuerpo, y esto está muy bien porque lo que vemos fuera también es un reflejo de como estamos internamente. Sin embargo, cómo cuidamos nuestra piel? Somos conscientes de que ella también es un órgano? Que debe cumplir determinadas funciones si está bien cuidada? Que está llena de terminaciones nerviosas conectadas con nuestro cerebro y los sentidos? Que está estrechamente relacionada con lo que sentimos y pensamos?

Sabes que cuando nos miramos al espejo, las cosas que pensamos y sentimos por lo que estamos viendo o incluso lo que suponemos de la gente que nos ve, también influyen en el estado de la piel…. ¿Te has parado a observar qué mensajes dices a ti misma? ¿Qué siente como te miras al espejo? ¿Cuando te ves desnuda? Qué sientes? Qué piensas de tu cuerpo, de tu rostro, de tu pelo? Eso también es querer cuidarse!!!

No existe un cuerpo sin rostro, un rostro sin cuerpo, debemos observarnos de forma holística, como un conjunto indivisible: cuerpo + mente + alma (esencia).

Nuestro yo interior y nuestra mente no pueden existir sin las influencias externas. Para ello vivimos. Estamos diariamente en contacto con el exterior, en un diálogo constante… y la piel está ahí, en medio, protegiéndonos o comunicándonos. ¿Y como la tratamos? ¿Que atención le damos?

Al vivir en sociedad, creemos que las personas que nos rodean nos ven de determinada forma. Creemos que nuestro cuerpo, nuestra piel, nuestro cabello reflejan quien realmente somos y si no cumplimos determinados patrones o medidas… no nos sentimos guapas, atractivas, felices… y eso tampoco es así. Cuidarse está bien, pero sin exigencias.

Nada ni nadie puede condicionarte! Ni a tu piel, ni a tu cuerpo ni a tu mente! Ni siquiera tú misma debes ponerte trabas, límites y condiciones…. Necesitas sentirte libre, aceptada, reconocida, valorada… sobretodo por ti misma. Tú, yo y todos los demás tenemos imperfecciones pero eres bella así… tal cual, no necesitas que nadie más te lo diga, solamente créetelo. Cree en ti y para ello estoy aquí. Te quiero ayudar.

Si vas al gimnasio, que no sea un castigo porque te pasaste con la comida… si practicas meditación o yoga, si buscas cuidar tu alimentación, que no lo hagas porque está de moda, porque te lo han dicho ni para tener un cuerpo perfecto. Tú es eres la dueña de tu vida, nadie más. Ten el control. Si te cuidas, con lo que seas o creas conveniente es porque deseas vivir en equilibrio, en paz y con salud. Y todo ello también es belleza! Por supuesto que sí.

Aceptarse no es lo mismo que resignarse. Quererse no es lo mismo que obsesionarse; amarse no es lo mismo que ser egocéntrico. Somos un elemento más en este planeta, pero con una importancia y un tempo limitado para cumplir nuestra misión. Te has parado a pensar alguna vez para que existimos? Qué tenemos que hacer aquí mientras estamos vivos? Tienes un propósito de vida? Cuanto tiempo nos queda por terminar la tarea? No viviremos eternamente, lo recuerdas?

Yo ya lo tengo claro. Mi misión es ayudarte a cuidarte, a aceptarte…. Con mi asesoramiento podré recomendarte los ingredientes cosméticos más saludables y adecuados para tener la piel y el cuerpo saludables y en equilibrio. Te ayudaré a  construir rutinas de cuidados según tus necesidades, tus gustos, al lugar donde vives, la época del año en que estás, la etapa de vida en que te encuentras y en que circunstancias. Aprenderás a cuidar tu cuerpo, tu templo, de la mejor forma posible y con consciencia.

No concibo que un tratamiento o único cosmético sirva para todas las personas, todas las pieles… por eso hay que saber escuchar, averiguar qué les pasa, qué necesidades tienen, si hay algo fuera de lo “normal”, si hay un desequilibrio y cual el origen del mismo… siempre de forma holística.

La piel tiene tendencia a presentar un cuadro cutaneo determinado, programado genéticamente, desde que nacemos (seco, graso…) pero no permanece igual a lo largo de nuestras vidas. Igual que la vida, la naturaleza va variando… todo cambia y eso significa que estamos vivos, que pertenecemos a un ciclo… hay que sentirse integrados, partícipes de lo que nos rodea.

Es importante estar acompañando cada ciclo, cada fase de nuestras vidas reconociendo lo que nos pasa, aceptando los cambios y aquello que no nos gusta demasiado, sin miedos, complejos, negaciones, exigencias, intentando mejorar aquello que se pueda, escuchando nuestra mente, nuestros pensamientos, muy atentos a lo que decimos a nosotros mismos y así poder mantener nuestra vida y nuestro cuerpo en un estado saludable y en equilibrio.

En un año vivimos cuatro estaciones, y en cada una de ella nos alimentamos de manera distinta, nos ponemos ropas y calzados distintos… actuamos y nos sentimos de formas distintas…. y que crees que pasa con nuestra piel? Cómo la tratamos? Tenemos las mismas rutinas todo el año? Aplicamos los mismos productos siempre? Te has parado a observar si ella necesita ese ingrediente? Como está reaccionando? Lo que está reflejando? Que te hace sentir?

Si te encuentras perdida con tantas opciones de cremas en las tiendas, perfumerías, supermercados… Si no sabes qué aplicarte, si tienes dudas de lo que pasa a tu piel, a tu cuerpo, a tu pelo, o incluso en la piel de tu niño, de tu pareja… Si no sabes si la dependienta te ha dado lo que realmente necesitas o si sólo te ha intentado vender sin averiguar más a fondo lo que realmente te pasaba… Si te dejas llevar porque lo ves en la tele o porque lo que dicen en las redes sociales… Tranquila, aquí estoy. Entiendo perfectamente que con tantas opciones que hay es normal que te confundas y que no sepas qué elegir…

La piel refleja lo que nos pasa por dentro, pero también como nos relacionamos con nuestro exterior. Una piel saludable también es el resultado de los ingredientes que aplicamos en ella, de como la tratamos, si sabemos reconocer las necesidades que tiene cada momento, de como la miramos y que le decimos a diario… Y para ello estoy yo, tu beautycoach y te ayudaré en lo que necesites. Te lo aseguro.

Te doy la bienvenida a tu espacio de equilibrio personal. Un espacio donde podrás cuidarte sin exigencias, sin juicios, sin flagelaciones, sin dolor, sin rabia, sin negaciones…. Aquí te ayudaré a mirarte hacia dentro, a buscarte lo mejor de ti mismo, dejando que lo bello refleje, irradie y contagie… Te haré recomendaciones de los productos y tratamientos que realmente necesites, sin engaño. Respetando lo que ocurre en tu piel y dentro de ti.

Los cuidados y rituales que te pueda recomendar van acariciar algo más que tu piel; mimarán tus sentidos, te aportarán paz interior, también te harán mirar hacia dentro ayudando a aceptarte y a quererte tal y como eres: única y especial.

Estaré a tu lado para ayudarte a descubrirte, ver la belleza que tienes y eres. La belleza no es perfección sino aceptación, cuidado y mucho amor….

Un abrazo muuuuuy cariñoso.

Cristiane

Facial, Rutinas

Mi piel está deshidratada o seca? Cómo saber diferenciarla?

tratamiento piel deshidratada

La deshidratación es un problema común a todos los tipos de piel, y, aunque parezca extraño, las pieles grasas también se deshidratan. La piel es grasa porque tiene un exceso de lípidos, pero a la vez puede carecer de agua y estar deshidratada. Parece algo muy básico, pero a veces no es tan sencillo saber si tenemos la piel deshidratada o no, sobre todo si nuestra piel es de tipo graso. Entonces….

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS Y ASPECTO PRESENTA LA PIEL GRASA DESHIDRATADA?

Aspecto brillante, pero a la vez con descamación en zonas como parte superior de las cejas y aletas de la nariz.

Rugosa y áspera al tacto (por la deficiencia en el film hidrolipídico), y más gruesa en las zonas grasas.

•Está tirante (le falta suavidad y elasticidad por la falta de agua).

Enrojecimientos e irritaciones cutáneas y los poros dilatados más visibles;

Aspecto cansado, la piel se queda apagada y con falta de luminosidad;

•Sensación de disconfort (piel tensa y tirante), con la consiguiente aparición de “estrías de deshidratación”, alrededor de los ojos, los pómulos y el contorno de los labios como pequeñas líneas transversales visibles en la zona de los ojos, los pómulos y los labios, cuando ponemos los músculos en tensión y que desaparecen cuando nos relajamos. Para verlas prueba a sonreír y si tu piel está deshidratada, aparecerán al contraer los músculos de la cara.

Delicadas y reactivas: marcada sensibilidad al agua caliente y a los jabones, le afectan los cambios de temperatura y es propensa a congestionarse con la exposición al sol.

De esta manera, las características fisiológicas de la piel grasa deshidratada son, por un lado un aumento de la actividad de las glándulas sebáceas (mayor producción de sebo), y por otro lado una disminución de lípidos hidrófilos, lo que se traduce en una disminución de la capacidad de retención de agua en la piel. La cantidad de agua que retiene es insuficiente para mantenerla protegida, perdiendo en consecuencia elasticidad.

Y cómo podemos saber las diferencias entre una piel seca y una piel deshidratada? Vamos a por ello:

LA PIEL ES SECA SI:

  • Las glándulas sebáceas producen una baja cantidad de sebo que no es capaz de lubricar la piel ni conservar la humedad;
  • Tiene un tacto más áspero (por la baja cantidad de grasa) dejando un cierta sensación de tirantez, sobretodo después de lavarla con jabón o limpiadores;
  • Está un poco más sensible y se irrita con más facilidad al estar menos protegida (el manto hidrolipídico está desequilibrado ya que le falta grasa);
  • La sensación de sequedad es extrema generando descamación, picores, dermatitis o eccemas;
  • No vemos zonas brillantes, los poros son casi imperceptibles, la piel está apagada, acartonada.
  • El frío, el viento, la falta de humedad pueden aumentan la sensación de sequedad y tirantez;
  • Normalmente la tenemos así desde nacimiento (genética) y no podemos cambiar su estado tan fácilmente;

 

SEGÚN LA CANTIDAD DE GRASA (LÍPIDOS) PRESENTES EN LA PIEL, TAMBIÉN PODEMOS CLASIFICARLA COMO:

  • SECA-ALÍPICA: Si presenta una ausencia total de lípidos;
  • SECA-SECA: Si presenta una baja cantidad de sebo;
  • MIXTA CON TENDENCIA A SECA: Si hay más grasa en la zona “T” mientras que se nota una mayor sequedad en las mejillas y/o extremidades
  • Si presenta un exceso de grasa de forma generalizada estamos hablando de una piel GRASA;

 

Independiente de la clasificación la PIEL SE DESHIDRATADA cuando:

  • Las glándulas sudoríparas producen una muy baja cantidad de agua;
  • Al tocarla tiene una textura irregular y cuando hacemos un pliegue en la piel se puede apreciar líneas transversales (como se fuera una «pasa»);
  • Al aplicarnos una crema hidratante o maquillaje, no dura lo suficiente. La piel no se queda totalmente uniforme. Hay zonas que están totalmente expuestas como se no hubiéramos aplicado nada obligándonos a reaplicarlas;
  • Sorprendentemente vemos zonas más brillantes y con un exceso de grasa por el uso inadecuado de limpiadores o jabones. La piel reacciona haciendo trabajar más las glándulas sebáceas intentando «protegerla»;
  • No utilizamos los productos correctos o demasiado astringentes, favoreciendo la aparición de zonas sensibles o con tendencia a irritarse;
  • Se desequilibra en momentos puntuales por razones climáticas (frío, falta de humedad, viento o aire condicionado, medicación o desajustes hormonales).

RESUMEN:

Aunque tu piel, de nacimiento, sea SECA, MIXTA (normal) o GRASA, si no tiene un nivel correcto de agua estará DESHIDRATADA. ¿Y cómo podrás averiguarlo? Te lo digo…

Una piel correctamente hidratada tiene en el estrato córneo un contenido de agua del 10 al 20%, y se considera deshidratada cuando el contenido es inferior al 10%. Cuando esto ocurre, se producen modificaciones importantes en la piel. Por ejemplo, los lípidos epidérmicos sufren cambios estructurales y son incapaces de retener el agua, aumentando así la pérdida de agua transepidérmica (de las capas más profundas de la piel).

Los síntomas de deshidratación más frecuente en prácticamente todos los tipos de piel son: tacto más áspero, piel más tirante, sensible y con poca luminosidad. ¿Y tú has podido averiguar el estado actual de tu piel?  Como la clasificarías? Necesitas ayuda con ello?

Ya sabes que estoy a disposición para lo que necesites!!!

Un fuerte abrazo.

Cristiane

Uncategorized

El manto hidrolipídico de la piel.

Resultado de imaxes para glandulas sudoriparas

El Film o Manto Hidrolipídico es una mezcla de sebo y sudor que recubre la parte exterior de la epidermis y que poseemos desde que nacemos. Llegan a la superficie cutánea através de los poros de las glandulas sebáceas (el sebo – parte grasa, lípido) y de los poros de las glándulas sudoríparas (el sudor – parte acuosa, hidro).

El manto hidrolipídico tiene la función más importante de la piel, ya que actúa como barrera evitando la pérdida de agua, electrolitos y otros componentes, así como bloqueando la penetración de sustancias indeseables del medio ambiente.

Cuando llegan hasta la capa cornea ambas secreciones se mezclan formando la emulsión que conocemos como Film Hidrolipídico manteniendo la piel hidratada y con un aspecto aterciopelado. Sin esa protección natural es cuando empiezan los problemas de sensibilidad. Si la proporción de sebo es muy baja, la piel estará seca; cuando la proporción de agua es muy baja, la piel estará deshidratada y por el contrario, si hay un exceso de sebo en la mezcla, esa piel estará grasa. Y cuando tanto el sebo como el agua están equilibrados vemos una piel normal. 

Cabe mencionar que esa parte «grasa», en un estado normal de la piel ayuda a preservar el agua transepidérmica. No permite que esta se evapore tan rápidamente dejando la piel con un aspecto sano, hidratado y suave. El problema es cuando hay un exceso y se desequilibra.

La piel tiene «estados» y puede ir variando a lo largo de nuestras vidas. Por eso es importante cuidarla y observarla para saber cómo se encuentra y qué productos serían los más adecuados.

Y ¿qué pasa con las pieles sensibles?

Todas las pieles pueden estar sensibilizadas cuando presentan el manto hidrolipídico dañado, y por eso se irritan, resecan y enrojecen. Por ello, resulta imprescindible tratarla con productos y tratamientos adecuados. El objetivo de ese cuidado será reforzarla y, a la vez, humectarla, para calmarla y aportarla sensación de confort y suavidad.

La piel está formada por millones de células y habrá zonas del cuerpo en las que funcionen correctamente y en otras que no lleguen a cumplir su misión: lo que se conoce como pieles «mixtas», zonas deshidratadas o desquilibradas – mejillas, barbilla, etc. Es importante mirarnos y detectar si hay zonas que presentan alguna alteración.

La calidad de nuestra piel dependerá del estado equilibrado de ese manto protector. La diferencia de utilizar un jabón cualquiera, agresivo para la piel, o uno especial para el rostro está ahí: cuidar del equilibrio de ese manto. Si el jabón es muy fuerte, se lleva por delante toooodo el manto hidrolipídico y debe volver a formarse de nuevo. Mientras ocurre todo eso, la piel está sin su escudo natural. De ahí la necesidad de aplicar cosméticos que limpien sin agredir y que inmediatamente después de la limpieza reestablezca esa emulsión dejando la piel protegida.

Esta barrera cutánea se altera por factores externos – agentes físicos (viento, ambiente seco, contaminación, radiación solar) y agentes químicos (utilización de detergentes y jabones). Y por factores internos como el tabaco, el alcohol y los malos hábitos de vida (como el estrés o la falta de sueño) o determinados medicamentos… todo esto debilita el Film Hidrolipídico provocando un deterioro de los mecanismos fisiológicos.

Una piel hidratada tiene en el estrato córneo un contenido de agua del 10 al 20%, y se considera deshidratada cuando el contenido es inferior al 10%. Cuando esto ocurre, se producen modificaciones importantes en la piel. Por ejemplo, los lípidos epidérmicos sufren cambios estructurales y son incapaces de retener el agua, aumentando así la pérdida de agua transepidérmica (de las capas más profundas de la piel). ¿Muy interesante, verdad?

De esta manera, las características fisiológicas de la piel grasa deshidratada son, por un lado un aumento de la actividad de las glándulas sebáceas (mayor producción de sebo), y por otro lado una disminución de lípidos hidrófilos, lo que se traduce en una disminución de la capacidad de retención de agua en la piel. La cantidad de agua que retiene es insuficiente para mantenerla protegida, perdiendo en consecuencia elasticidad.

En la dermis (capa más profunda de la piel, por debajo de la epidermis), tenemos la matriz extracelular, formada por glucosaminoglicanos (como el ácido hialurónico), que captan el agua y la retienen, dándole turgencia a la piel. Cuando el contenido de agua en la dermis es inferior al 10%, la piel pierde la turgencia y se vuelve áspera, frágil y apagada.

¿De qué depende el mantenimiento de este nivel óptimo de agua en la piel por encima del 10%? Pues básicamente, de la composición y de la calidad de:

 El film hidrolipídico, que nos proporciona un mantenimiento de la hidratación y una función barrera protectora contra la deshidratación y las agresiones externas. (Cuanto más GRASA es esta película, más protectora).

 Del efecto de atracción de agua debido al Factor Natural de Hidratación de nuestra piel. Este factor está formado por una mezcla de componentes hidrosolubles que son higroscópicos, es decir, son capaces de atraer y absorber el agua atmosférica, incorporándola en su propia agua de hidratación. Actúan como eficientes HUMECTANTES.

•Los lípidos intercelulares que forman el cemento intercelular y proporcionan un efecto barrera al paso del agua a través del tejido.

La falta de agua genera rápidamente una pérdida de flexibilidad y plasticidad de la piel, seguida de la aparición de líneas y arrugas de deshidratación. La piel deshidratada parece seca… pero el problema es otro! En otro post explicaremos más detalladamente las diferencias entre los estados de la piel.

Los cosméticos han de contribuir a su hidratación y protección. Los que utilizamos para la limpieza del rostro deben RESPETAR este Film Hidrolipídico. Por este motivo, justamente después de limpiarla, para restablecer el manto hidrolipídico, necesitamos poner cosméticos humectantes y emolientes. Y jamás olvidar de la importancia de una alimentación rica en omegas 3 y 6, vitaminas y muuucha agua!!!!

Y ahora llegamos el fin del post. ¿Te ha parecido interesante? ¿Sabrías identificar el estado de tu piel ahora mismo? Me encantaría saber tu opinión y si necesitas ayudar para cuidar tu piel o descubrir su estado, escríbeme!!!

¡Besos y hasta el próximo post!

Cris

Sigue leyendo «El manto hidrolipídico de la piel.»

Beautycoach, Rutinas, Tratamientos

Me encanta el concepto «Slow Beauty», pero ¿sabemos lo que és?

Slowbeauty, se trata de un concepto de belleza holística que promueve el envejecimiento natural y saludable, con un enfoque del bienestar y con una rutina de cuidados diarios a partir de cosméticos orgánicos y sostenibles.

La clave está en el uso de productos orientados a la prevención y al cuidado continuo que, a largo plazo, son mucho más beneficiosos para el cuidado de la piel.

Es una una filosofía de vida. Se prioriza la calidad, el origen de los ingredientes con una actitud más consciente y sosegada de sus rituales de aplicación. Que uno se tome su tiempo y pueda conectarse con su yo interior.

Se asemeja bastante a la practica del mindfulness, que se basa en entrenar nuestra atención de forma activa para dejar atrás estímulos y conseguir, a la larga, muchos beneficios a nivel emocional y un estado de bienestar generalizado.

Shel Pink, precursora y fundadora de www.slowbeauty.com  dice que se trata de un movimiento que va más allá de la belleza, y que comienza cuando uno es consciente de que “para poder cuidar de los demás hay que empezar por cuidarse uno mismo”.

Nuestro estilo de vida actual se basa en la rapidez, vamos con prisas a todos lados, el stress predomina las 24h y en muchas de las cosas que hacemos…. El día a día se ha convertido en una rutina de ritmo frenético donde apenas queda espacio para la relajación o el disfrute y el estrés reina a sus anchas, convirtiéndose en el gran enemigo de nuestra vida cotidiana.

El Slow Beauty parte de algo tan básico como el amor a uno mismo y la aceptación del envejecimiento como algo inevitable, pero tomado con filosofía y siendo conscientes que es un proceso lento y bello que puede ser disfrutado.

Es fundamental dedicarnos tiempo para nosotros y transformar nuestras rutinas básicas de higiene y cuidado personal en verdaderos momentos de relajación, únicos, de reflexión y conexión con nosotros mismos.

Practicar el Slow Beauty es mucho más que ponerse un cosmético orgánico, es un pensamiento, una forma de vida que apuesta por tomarse la vida con tranquilidad, aprovechando el momento presente.  Es tener consciencia del mundo que nos rodea y la necesidad de cuidarlo, apostando por un consumo responsable donde se prioriza la cosmética ecológica y orgánica, las energías renovables y el comercio justo. Para estar bien con uno mismo es importante estar en conexión con la naturaleza, la sociedad y el medio ambiente.

La actriz italiana Sophia Loren, dijo en una ocasión que “existe una fuente de la juventud. Es tu mente, tu talento, la creatividad que aportas a tu vida y las vidas de las personas que amas. Cuando se aprende a aprovechar esta fuente, realmente habrás derrotado a la edad”.

¿Y tú que opinas del Slow Beauty? ¿Lo practicas? Cuéntamelo….

Un cariñoso abrazo.

Cristiane

 

Sigue leyendo «Me encanta el concepto «Slow Beauty», pero ¿sabemos lo que és?»

Uncategorized

Bienvenidos a mi blog!!

Hola a todos.

Os quiero dar la bienvenida a mi blog. Espero que sea un vehículo para compartir conocimiento, experiencias, inquietudes y sensaciones. Intentaré transmitiros, de la mejor manera posible, mis opiniones a cerca de productos, tratamientos de belleza y bienestar, rituales y técnicas de masajes, y muchas cosas más….

Me encanta el mundo del cuidado personal de una manera holística, integral, sin abandonar la mirada hacia el interior de cada uno de nosotros.  Ahí es donde está la verdadera belleza, nuestra esencia y lo que nos hace seres únicos y especiales…

No hay una belleza única, no se puede medirla, ni siquiera definirla… por eso creo que el cuidado de nuestro cuerpo, nuestro templo, no debe ser la búsqueda de la perfección sino de un equilibrio. Nada es perfecto, somos imperfectos y eso está bien!

Nuestra belleza es el reflejo de nuestra alegría por vivir, de nuestra salud y de nuestro equilibrio mental y espiritual. Hay que quererse, amarse, cuidarse…. pero sin negaciones, sin obsesiones, sin juicios….

Estoy a disposición para ayudaros en lo que necesitéis. Espero tener vuestra participación con opiniones, preguntas y comentarios.

Gracias a todos por dedicarme unos minutos de vuestro precioso tiempo.

Un cariñoso abrazo.